Los jugadores de hockey del equipo de EE. UU. dedicaron su reciente victoria por la medalla de oro olímpica a la memoria de su excompañero Johnny Gaudreau, quien murió trágicamente en un accidente automovilístico en 2024. Los sinceros homenajes del equipo se extendieron más allá del hielo, llevando a la familia de Gaudreau a la celebración en un gesto profundamente conmovedor.
Un querido jugador recordado
Johnny Gaudreau, conocido cariñosamente como “Johnny Hockey”, jugó 11 temporadas en la NHL para Calgary y Columbus antes de su muerte. El gran dolor de la comunidad del hockey subrayó su popularidad como jugador y como persona, y su esperada inclusión en el equipo olímpico de 2026 hizo que su ausencia fuera particularmente conmovedora. El equipo estadounidense mantuvo viva la memoria de Gaudreau durante los Juegos exhibiendo su camiseta en el vestuario.
Victoria dedicada a Gaudreau
Después de que Jack Hughes anotara el gol del tiempo extra para ganar el oro contra Canadá, el equipo incorporó a Gaudreau a su celebración. Los jugadores Auston Matthews, Dylan Larkin y Matthew Tkachuk llevaban una camiseta de Gaudreau del equipo de EE. UU. Mientras los fanáticos coreaban su apodo. Luego, el equipo llevó a los hijos de Gaudreau, Johnny Jr. y Noa, al hielo para las fotografías de la ceremonia de entrega de medallas, un gesto descrito por Zach Werenski como una forma de incluir a toda la familia.
Impacto emocional
Los jugadores hablaron sobre la presencia espiritual de Gaudreau, y Matthews señaló que la victoria parecía ser “para él”. La viuda de Gaudreau, Meredith, compartió fotos del homenaje en Instagram, incluido un vídeo de los jugadores llevando a sus hijos al hielo. Escribió que el gesto “lo significa todo” y que Gaudreau lo habría apreciado.
Un cumpleaños especial
El momento del homenaje fue particularmente significativo, ya que el domingo fue el segundo cumpleaños de Johnny Jr. La hermana de Gaudreau, Katie, enfatizó la dedicación del equipo y afirmó que sus acciones cumplieron el deseo de Gaudreau de que sus hijos vivieran momentos así.
La victoria sirvió como un poderoso recordatorio del legado de Gaudreau, no sólo como jugador de hockey sino como padre y figura querida cuyo recuerdo continúa inspirando.
El peso emocional de la victoria subrayó cómo los deportes pueden trascender la competencia, convirtiéndose en un vehículo para el recuerdo y la unidad frente a la tragedia. Las acciones del equipo estadounidense no fueron meramente simbólicas, sino una expresión genuina de pérdida, respeto y un deseo compartido de honrar una vida truncada.
