La mantequilla de miso es una adición sorprendentemente simple pero poderosa a cualquier cocina. La combinación del rico y graso confort de la mantequilla con la sabrosa profundidad de la pasta de miso crea una pasta para untar que realza las comidas diarias, desde verduras asadas hasta pasta, con un toque umami instantáneo.
Por qué funciona la mantequilla de miso
La combinación de mantequilla y miso puede parecer poco convencional, pero es un complemento natural. La salinidad y la complejidad fermentada del miso atraviesan la riqueza de la mantequilla, creando un perfil de sabor equilibrado. Este no es sólo otro truco gastronómico de moda; es un testimonio de cómo los ingredientes simples pueden generar el máximo impacto.
Entendiendo las variedades de miso
El miso es un condimento tradicional japonés elaborado con soja fermentada. Si bien existen muchos tipos, tres son los más comunes en los mercados occidentales:
- Miso Blanco (Shiro Miso): Suave, ligeramente dulce e ideal para esta receta por su delicado sabor.
- Miso amarillo: Más atrevido que el miso blanco pero aún mantiene un toque de dulzura.
- Red Miso: El más intenso, con un perfil fuerte y menos dulce.
El miso blanco se recomienda para principiantes; sin embargo, los cocineros más aventureros pueden experimentar con miso amarillo o rojo, comenzando con cantidades más pequeñas para evitar que la mantequilla se abrume.
Hacer mantequilla de miso: una guía paso a paso
El proceso es sencillo: combine 1 parte de pasta de miso blanca con 2 partes de mantequilla blanda sin sal. Usar mantequilla sin sal es crucial, ya que el miso ya proporciona una cantidad significativa de sodio. Mezclar bien hasta que esté cremoso y uniforme.
Consejos esenciales:
- Asegúrese de que la mantequilla esté a temperatura ambiente para mezclarla fácilmente.
- Utilice una espátula o un tenedor para romper las bolsas rebeldes de miso o mantequilla.
Receta:
Rinde: aproximadamente 6 porciones
Tiempo de preparación: 5 minutos
Ingredientes:
- 4 cucharadas de mantequilla sin sal, ablandada
- 2 cucharadas de pasta de miso blanca
Instrucciones:
- Combine la mantequilla y la pasta de miso en un tazón pequeño.
- Revuelva hasta que esté completamente mezclado.
- Sirva inmediatamente o forme un tronco, envuélvalo y refrigérelo hasta por una semana o congélelo hasta por tres meses.
Nutrición (por porción): 78 calorías, 8 g de grasa, 5 g de grasa saturada, 212 mg de sodio.
Cómo utilizar mantequilla de miso
La mantequilla de miso es notablemente versátil:
- Untar sobre tostadas, panecillos o pan de maíz.
- Mezcle con verduras asadas (zanahorias, espárragos, brócoli).
- Cubra las patatas al horno o los boniatos.
- Incorporar los granos cocidos (arroz, farro).
- Mézclelo con la pasta para obtener una salsa rica y sabrosa.
Las posibilidades son casi infinitas. Experimenta con pequeñas cantidades para descubrir tus aplicaciones favoritas.
La mantequilla de miso es más que una simple receta; es un camino rápido hacia un sabor más profundo en comidas sencillas. La combinación de mantequilla y miso ofrece una experiencia culinaria sencilla pero satisfactoria.
































