Seis frases que todo niño adulto necesita escuchar

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La dinámica entre padres e hijos adultos cambia inevitablemente a medida que ambas partes maduran. Mantener una relación sana requiere esfuerzo: comunicación clara, respeto mutuo y empatía. Muchos adultos desean profundamente afirmaciones específicas de sus padres, palabras que puedan curar viejas heridas y fortalecer el vínculo. Los terapeutas destacan seis frases poderosas que los padres pueden decir para mejorar sus relaciones con sus hijos mayores.

El poder de la validación

Los hijos adultos a menudo anhelan validación, especialmente en lo que respecta a experiencias pasadas. Según Lara Morales Daitter, terapeuta matrimonial y familiar asociada, reconocer el dolor pasado o simplemente comprender puede tener un profundo impacto. Es posible que los padres, preocupados por sus propias luchas, hayan dejado sin querer necesidades emocionales insatisfechas en la infancia; estas afirmaciones pueden proporcionar la curación que alguna vez estuvo ausente.

1. “Lo siento”.

Dos simples palabras tienen un peso inmenso. Jor-El Caraballo, terapeuta y autor, enfatiza que muchos hijos adultos quieren escuchar una disculpa más que cualquier otra cosa. Las Generaciones X, los Millennials e incluso algunos miembros de la Generación Z reflexionan cada vez más sobre su educación y reconocen cómo las decisiones de sus padres los afectaron.

Una disculpa, incluso por un daño involuntario, puede ser transformadora. Arielle Dualan señala que la mayoría de los hijos adultos entienden que sus padres no son perfectos. Asumir la responsabilidad de los errores y agregar “¿Cómo podemos solucionar esto?” – modela la humildad y la curación relacional, extendiéndose más allá de la dinámica entre padres e hijos hacia otras relaciones. Las barreras culturales a veces obstaculizan las disculpas, especialmente en comunidades donde “salvar las apariencias” tiene prioridad, pero normalizarlas puede ser profundamente sanador.

2. “Estaba en modo de supervivencia”.

Esto no es una excusa para una mala crianza, sino un reconocimiento de que los padres a menudo estaban al límite, haciendo malabarismos con múltiples responsabilidades. Nedra Glover Tawwab señala que los adultos jóvenes luchan por ver la realidad de sus padres más allá de sus propias experiencias infantiles: los padres tenían trabajos, amistades y otras obligaciones además de ser padres.

Reconocer esas presiones proporciona contexto y comprensión. Que los padres admitan que “dejaron caer la pelota” debido a circunstancias como dificultades financieras o divorcios puede ser increíblemente curativo. Gayane Aramyan añade que los padres probablemente hicieron lo mejor que pudieron con las herramientas disponibles, careciendo de la conciencia emocional o las habilidades de comunicación que se esperan hoy en día.

3. “Estoy muy orgulloso de ti”.

No importa su edad, los niños quieren la aprobación de sus padres. Jor-El Caraballo observa que muchos padres presionan a sus hijos para que logren más de lo que ellos lograron, generando confianza y ansiedad. Escuchar un orgullo genuino por sus logros puede ser una poderosa afirmación para los millennials que dudan de sus logros.

4. “El camino de tu vida es diferente al mío, pero te apoyo”.

A veces los padres empujan a sus hijos hacia caminos familiares y convencionales. Pero la individualidad importa. Reconocer y apoyar las decisiones únicas de un hijo adulto afirma su autonomía y fomenta el bienestar emocional, según Lara Morales Daitter.

5. “¿Quieres un consejo o preferirías que te escuche?”

Los hijos adultos a menudo necesitan encontrar su propio camino sin la intervención de los padres. Nedra Glover Tawwab enfatiza que los padres deben respetar la capacidad de sus hijos para aprender de la experiencia. Preguntar si desean consejo demuestra confianza en su competencia y evita intentos de “rescate” no deseados. También permite a los padres comprender en quién se ha convertido su hijo adulto.

6. “Todavía estoy aquí para ti”.

Esta simple declaración refuerza el apoyo incondicional. Es posible que los padres hayan pasado de ser protectores a asesores, pero su disponibilidad sigue siendo crucial. El mensaje transmite una presencia inquebrantable, proporcionando un espacio seguro para la vulnerabilidad y el crecimiento.

En conclusión, estas seis frases abordan necesidades fundamentales de validación, comprensión y aceptación. Al ofrecer estas afirmaciones, los padres pueden reparar heridas del pasado, fortalecer el vínculo con sus hijos adultos y fomentar relaciones más maduras y respetuosas.