Las redes sociales están hablando de plataformas vibratorias: pequeñas plataformas vibratorias comercializadas como un atajo para hacer ejercicio. Las personas influyentes y las marcas afirman que aumentan el drenaje linfático, ayudan a perder peso, tonifican los músculos e incluso reducen la hinchazón. ¿Pero estas afirmaciones se sostienen bajo escrutinio? Los expertos dicen que la realidad tiene muchos más matices.
El bombo versus la ciencia
El problema central de gran parte de la publicidad que rodea a las placas vibratorias es la falta de pruebas sólidas. Como dice el fisiólogo del ejercicio Matthew Welch, “las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria”. Muchas publicaciones en las redes sociales que promocionan estos dispositivos carecen de respaldo científico, lo que se aprovecha de los usuarios que buscan soluciones rápidas. Los discos pueden ser parte de una rutina de ejercicios, pero simplemente pararse sobre uno no transformará mágicamente su cuerpo.
Lo que dice la investigación
Los estudios sugieren que las plataformas vibratorias son más efectivas cuando se usan durante ejercicio, como sentadillas o flexiones. Pararse o sentarse pasivamente sobre uno produce beneficios mínimos. Si bien las vibraciones activan los músculos para mantener el equilibrio, la quema de calorías es insignificante en comparación con caminar o correr. El Dr. Charles Chatman, médico especializado en medicina deportiva, señala que “no es algo que quieras hacer por sí solo”.
¿Quién podría beneficiarse?
El caso de uso más prometedor de las plataformas vibratorias es mejorar el equilibrio en adultos mayores propensos a caídas. Las vibraciones desafían los músculos de una manera que puede mejorar la estabilidad y la coordinación. Welch señala que las personas sedentarias pueden ver mejoras notables simplemente debido al nuevo estímulo. Pero incluso entonces, es un complemento, no un reemplazo del movimiento regular.
Drenaje linfático e hinchazón: afirmaciones no comprobadas
Las afirmaciones sobre el drenaje linfático carecen en gran medida de fundamento. El sistema linfático drena líquidos de forma natural y el ejercicio ya favorece este proceso. A menos que tenga una afección médica como linfedema que requiera terapias específicas, el “drenaje linfático” suele ser una palabra de moda sobre bienestar sin beneficios reales. Del mismo modo, no existe evidencia sólida que relacione las plataformas vibratorias con la reducción de la hinchazón.
Una herramienta, no un milagro
En última instancia, las plataformas vibratorias no son intrínsecamente dañinas, pero no son un atajo para estar en forma. Si te gusta usar uno y te mantiene constante con el ejercicio, está bien. Pero no espere resultados dramáticos si se basa únicamente en esto. Los expertos recomiendan priorizar métodos probados como caminar, correr o hacer entrenamiento de resistencia.
Si está considerando una plataforma vibratoria, consulte primero a su médico para asegurarse de que se ajuste a sus necesidades de salud. Si bien no revolucionará su estado físico, podría ser un complemento útil, siempre que tenga expectativas realistas y lo combine con un programa de ejercicios completo.
