Cómo freír salmonetes como un profesional: técnica sencilla de harina de maíz

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Deja de complicar demasiado la noche del pescado.

No es necesario tener un título en biología marina para cocinar salmonetes. Sólo necesitas respetar a la criatura y mantener los ingredientes al mínimo. El secreto no está en el especiero. Está en la técnica.

Solía ​​pelar y destripar estos pescados con temor. Demasiado trabajo para un martes. Pero luego aprendí el atajo. El que realmente funciona.

Lo esencial

Coge cuatro cosas. Eso es todo.

  • Salmonete – Busque ojos claros. Si están nublados, aléjese. La frescura importa.
  • Harina de maíz – No harina de maíz. Harina de maíz gruesa. Crea esa corteza increíblemente crujiente sin empaparse.
  • Sal – Solo sal marina. Simple.
  • Aceite – Algo neutral. El aceite de girasol o vegetal funciona. El aceite de oliva se quema demasiado rápido a fuego alto para freírlo.

El método

Aquí es donde la mayoría de la gente se equivoca.

Destripan el pescado. Raspan las escamas. Se las enjuagan hasta que sus manos huelen a océano. Luego los secan. Y luego les entra el pánico porque el empanizado se resbala.

No hagas eso.

Deja la cabeza puesta.

En serio. Mantenga las cabezas intactas. Suena raro si estás acostumbrado a los filetes. Pero la cabeza sostiene la estructura. Evita que los filetes se deshagan en la sartén. ¿Y honestamente? Las mejillas son dulces.

  1. Limpia suavemente. Simplemente retira las tripas. No te preocupes por las escalas. La piel del salmonete es fina. Queda muy crujiente. Si lo deseas, puedes frotar las escamas sueltas con los dedos, pero no frotes.
  2. Sal temprano. Salar el pescado por dentro y por fuera. Déjalo reposar durante diez minutos. Esto extrae la humedad. Pescado seco = pescado crujiente.
  3. Escurrir. Colóquelos sobre una rejilla o toalla de papel. Deja que el agua escurra. Quieres que la superficie esté seca. Superficie mojada = vapor. Vapor = capa blanda.
  4. Polvo. Dragar en harina de maíz. Sacuda el exceso. Quieres un abrigo ligero. No es un bateador pesado. Estamos friendo, no freíndo, hasta que quede una masa espesa.
  5. Freír. Calienta el aceite hasta que brille. No fumar. Simplemente caliente. Coloque el pescado. No llene la sartén. Si aprietas la sartén, la temperatura baja. Se acaba freíndo en aceite, no en calor.
  6. Dar la vuelta. Cocine hasta que esté dorado por un lado. Voltear. Cocine hasta que esté dorado por el otro.

El resultado

Sácalos. Deje que el aceite vuelva a gotear en la sartén.

Colócalos en un plato forrado con toallas de papel. Sólo por un minuto. Para recoger el exceso de grasa.

Cómelos calientes. Con las manos si quieres. La cabeza es comestible. Las mejillas son la mejor parte.

Es rápido. Es barato. Sabe a costa.

¿Por qué complicar la cena?